El Espacio Protegido de las Cuencas Mineras posee dos figuras de protección: Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras y Zona de Especial Conservación

La figura del Paisaje Protegido surge con la intención de proteger zonas concretas del medio natural que, por sus valores estéticos y culturales, sean merecedoras de una protección especial. Fue declarado en 2002 mediante el Real Decreto 36/2002 del 14 de marzo. En esta disposición se fijaron unos objetivos que se deberían de cumplir siguiendo un Plan Protector.

Unos años antes en 1997, el Principado de Asturias había propuesto a la Comisión Europea incluir  Las Cuencas Mineras en el catálogo de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). No fue hasta 2004 cuando La Comisión Europea, mediante la Decisión 2004/813/CE, aprueba la lista de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) correspondiente a la región biogeográfica atlántica, a la cual pertenece el Principado de Asturias, entre los que se incluye el LIC Cuencas Mineras (ES1200039).

Después de  la aprobación de la Comisión Europea como LIC, las Cuencas Mineras  fueron declaradas por  la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos  como  Zona de Especial Conservación unos años después, a través Decreto 157/2014 de 29 de diciembre.

Cordales d'Urbiés (Fot.: Jose Luis Soto).

Una vez declaradas las Cuencas Mineras como  ZEC, se solaparon en el espacio dos figuras de protección distintas. Al ocurrir esto, mediante la modificación del artículo 28.2 de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, por el Real Decreto-ley 17/2012, de 4 de mayo, se tiene la obligación de elaborar un único instrumento de gestión. Esto quiere decir que las normas reguladoras de ambas figuras de protección así como los mecanismos de planificación deberán ser coordinados, de forma que los diferentes regímenes aplicables en función de cada categoría formen un todo coherente. De ahí surge la elaboración del primer el primer instrumento de gestión integrado.

Por ello, en 2014 mediante el Real Decreto 157/2014, de 29 de diciembre, además de declararse la Zona Especial de Conservación Cuencas Mineras también se aprueba el primer instrumento de gestión en conjunto de ambos espacios protegidos (Paisaje Protegido de Las Cuencas Mineras y Zona Especial de Conservación Cuencas Mineras) el I Instrumento de Gestión Integrado de los espacios protegidos en los concejos de Laviana, Mieres, San Martín del Rey Aurelio y Langreo, que tiene vigencia de 6 años.

El Instrumento de Gestión Integrado tendrá una vigencia de 6 años. Cuando se cumpla este periodo, se realizará la revisión de la superficie ocupada por los hábitats principales, una evaluación de su estado de conservación y, en caso de ser necesario para cumplir con los objetivos propuestos, se promoverá la aplicación de medidas de gestión complementarias y otro tanto con las especies Red Natura 2000 y otras especies para las que se aplican medidas de gestión que pudieran localizarse en el ámbito de aplicación de este Instrumento de Gestión Integrado.

Además en el concejo de Mieres está adherido al Plan de Manejo del Acebo R.D 147/2001 y al RD 36/2002 y Plan de Manejo de la Nutria. Los planes de manejo de especies establecen las medidas y acciones para garantizar el mantenimiento de las poblaciones.

Vistas del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras desde el área recreativa La Teyerona.

MÉRITOS PARA SU CATALOGACIÓN:

-Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.

A través de la catalogación de Paisaje Protegido en marzo de 2002 se pretendía mejorar y sobre todo conservar aquellos valores que pese a esa gran actividad han perdurado hasta nuestros días.  Se trata de un área de Asturias que desde el siglo XIX, ha sido objeto de transformación provocada por la minería del carbón. La actividad minera ha dejado numerosas huellas del paisaje, que se muestran de una forma especial en forma de escombreras de estériles que pueblan los fondos de valle y laderas de pendiente menos acusada. Lo que ello conlleva, a un irremediable deterioro en su paisaje casi natural. No obstante, los valles de Villoria y Raigoso han sufrido una menor alteración por la minería, y mantienen unas condiciones más rurales que el resto del territorio del Paisaje Protegido.

-Zona de Especial Conservación de las Cuencas Mineras.

En este entorno existe una elevada diversidad de formaciones vegetales como consecuencia de la variabilidad ambiental y los diferentes manejos que ha habido a lo largo del tiempo. Los bosques suponen una cuarta parte de la superficie. Las zonas de matorrales  también son muy abundantes en el territorio, casi otra cuarta parte, ocupando casi toda la superficie deforestada no dedicada a prados y cultivos. Otra cuarta parte está ocupada por prados, pastos y formaciones herbáceas, como consecuencia del manejo ganadero tradicional. Helechales y zarzales colonizan áreas de brezal repetidamente quemadas e invaden parcelas de prados y pastos en proceso de abandono. El territorio restante está ocupado por cultivos y plantaciones, sobre todo de castaño, que constituyen la formación arbolada más abundante en la zona. Además son muchas las especies de fauna presentes en el territorio, aunque destacan por su singularidad o su importancia de conservación algunas como la nutria, el desmán ibérico, el alimoche común, el azor común, la liebre de piornal, el buitre leonado, la perdiz pardilla y el pito negro.