CÉSAR RUBÍN


ESCRITOR

NACIMIENTO: 2 de noviembre de 1920, El Yenu la Cuba (Mieres)

FALLECIMIENTO: 15 de febrero de 2008


 

César Rubín nació un 2 de noviembre de 1920 en El Yenu la Cuba, en la demarcación de Ablaña del concejo de Mieres. Escritor de gran capacidad literaria, como demuestran sus más de 22.000 páginas, poseía el número 654 de la Asociación Colegial de Escritores de España.

La Gran Enciclopedia Asturiana nos cuenta que abandonaría pronto los estudios para hacerse niño agrario y minero. A pesar de esto, realizará sus primeras letras en el colegio de las Hermanas Dominicas (las monjas del Puente la Lusa), lugar donde los empleados de la Fábrica de Mieres enviaban a sus hijos. Pronto cambiaría a una escuela nacional donde acudían los hijos de los mineros. Contaba Rubín, entre otras muchas anécdotas de su infancia, cómo aventajaba a todos los escolares gracias al entrenamiento forzado de las montañas. Rubín también recordaba con memoria fotográfica la ruta que a diario se veía obligado a realizar para ir a la escuela.

A los seis años de edad comenzará su formación bilingüe y autodidacta, escribiendo ya algún conato de cuento, alguna narración sobre leyendas asturianas que oía a sus mayores y que le llevarían no tardando a la investigación sobre los topónimos, antropónimos y vestigios paleolíticos en el valle de Ablaña-Nicolasa, a la vez que como él mismo nos dice a “desentrañar la literatura dormida en los tenebrosos laberintos del carbón”.

A los quince años inicia lo que serán 44 años de vivencias laborales directamente relacionadas con el mundo de la mina. Compatibilizará el trabajo con los estudios de vigilante minero en la Escuela de Facultativos de Mieres y, tras obtener el título, pasará a desempeñar el cargo de vigilante del interior en la Mina Llamas, en cuyas explotaciones trabajará durante 42 años.

La inclinación literaria no le abandona y pronto consigue elaborar una tetralogía que aborda la realidad minera desde diferentes perspectivas. Desde la novela: “Luz en las tinieblas”, obra que sería publicada en 1972 por la Editorial Prensa Madrid y que estuvo a punto de ser llevada al cine por José Suárez. Desde la poesía: “Antología del carbón”, desde el ensayo: “Jirones de mina”, publicada por Gráficas Lux también en 1972, y por último, desde el estudio del lenguaje minero en la obra “Diccionario minero-astur”, publicado por el RIDEA en 1981.

Portada Luz en las tinieblas de César Rubín

Portada Luz en las tinieblas de César Rubín

La incansable vocación literaria le llevará a escribir de seis a ocho horas diarias como si de una obligación laboral se tratase, tratando multitud de temas pero con gran dedicación a los relatos paisajístico-mineros. Desde muy joven colaborará con el semanario de Mieres “Comarca”, así como en los álbumes de San Juan, Casino de Mieres y Camín de Mieres. Colaborará además con algunos trabajos en la prensa y algunas de sus obras son seleccionadas y premiadas en concursos literarios, como varios de los convocados por Hunosa: “Bautismo y consagración” (premio Santa Bárbara de 1961) y “Recuerdos y pensamientos de otoño“, trabajo alusivo al paro de los años veinte. Posteriormente pasará a formar parte del jurado calificador de tales concursos junto con Manolo Avello, Osear Luis Tuñón, José Antonio Cepeda y Víctor Alperi.

César Rubín ganaría también el premio Teodoro Cuesta por “Recuerdos y pensamientos de otoño“, además el Pueblo de Asturias de Gijón le galardonará sus obras en bable “L’Esfoyaza”, con la medalla de Oro en 1968, y “Queche de Ronda” con la medalla de Plata en 1969. En 1986 el Ayuntamiento de Mieres le nombra “Personaje Camín de Mieres” y en 1989 su propio pueblo le otorga el premio “Abelania 89” por su constante defensa de la zona ablañesa a través de la literatura.

Otras de las pasiones de Cesar Rubín fueron el montañismo y la fotografía. La conjunción de ambas aficiones le llevaron a conseguir, en 1970, dos merecidos galardones en el II Salón de Fotografía Regional de la Feria Internacional de Muestras de Gijón.

En total, el legado literario de César Rubín se acerca a las trescientas obras, la mayor parte de ellas inexplicable e injustamente inéditas. Los más de 22.000 folios mecanografiados que se conservan en su archivo son y serán un oprobioso recordatorio de su legado a la cultura literaria asturiana. En susodicho archivo permanecen, entre muchas otras, las siguientes obras: “Herencia”, “Leyendas, diálogos y narraciones mineras”, “El laurel tatuado”, “Tierra de esperanza” y “Flor de saúco” (o su versión en bable: “Flor de xabugu, prímules y purpures”, tres novelas centradas en la Guerra Civil) “Fuente sellada”, “Cuando ibamos a la escuela”, “El libro de Raquel”, “El novel”“Las bodas del Monsacro”, “El soldau del Conde-Duque de Olivares”, etc.

En el año 1989 el Ayuntamiento de Mieres le editaría su obra “L’ermita del Portal” y en  1998, Ediciones Trabe le publicaría “La molinera de la Llosaya”, novelas ambas de ambiente tradicionalista y lengua asturiana. En 1999 será el Ayuntamiento de Morcín quien le publicaría la novela “Arca de Antigüedades”, novela que gira en tomo al Montsacro y las Sagradas Reliquias.

César Rubín fallece el 15 de febrero de 2008, a los 87 años de edad.

 

OBRAS:
Luz en las tinieblas (Ed. Prensa Madrid, 1972)
Jirones de mina
(Gráficas Lux, 1972)
Antología del carbón
Diccionario minero-astur (RIDEA, 1981)
L’ermita del Portal (Ayto. de Mieres, 1989)
La molinera de la Llosaya (Ediciones Trabe, 1998)
Arca de Antigüedades (Ayto. de Morcín, 1999)