RAFAEL DEL RIEGO Y DE RAMÓN


INGENIERO DE MINAS. DIRECTOR DE LA SOCIEDAD HULLERA DEL TURÓN

NACIMIENTO: 1888, Oviedo
FALLECIMIENTO: 14 de octubre de 1934, Turón (Mieres)


 

Rafael del Riego nació en Oviedo en el año 1888. Pertenecía a una familia acomodada de la capital asturiana. Después de pasar una infancia tranquila, Rafael decide estudiar la carrera de Ingeniería de Minas.

En el año 1909 termina la carrera y se dedica a realizar pequeños trabajos por todo el territorio del Principado de Asturias. En 1915 llegará al Valle de Turón debido a que fue contratado por la empresa Hulleras de Turón, dicha empresa explotaba la gran mayoría de las minas abiertas del valle. Desde el principio, Rafael formó parte del equipo técnico que dirigía las minas, el cual estaba liderado por Francisco Fontanals.

En el año 1916, Fontanals se jubilará y la empresa nombrará a un nuevo director, por su parte Rafael será nombrado subdirector del equipo técnico. En el 1917, Rafael será el encargado de la supervisión de las obras de construcción del colegio los hermanos lasalianos, el cual inaugurará el propio Rafael en 1919. Ese mismo año, Rafael será enviado al extranjero, junto con otro compañero, para que estudiase y analizase los métodos de arranque utilizados tanto en explotaciones de Inglaterra como en Estados Unidos. El objetivo era la aplicación de estos métodos en las explotaciones turonesas. También se dedicó al estudio del funcionamiento de las organizaciones sociales de las explotaciones inglesas y estadounidenses.

A su vuelta a Mieres, Rafael se dedicará a aplicar las numerosas técnicas que había visto y aplicado durante su viaje. En el año 1921, Rafael se convertirá en director de la empresa. Durante su dirección la empresa vivirá un notable repunte de la producción, gracias a la apuesta de Rafael por nuevas y eficaces técnicas. Durante su dirección, Rafael residiría en el chalet conocido actualmente como Chalet de Rafael del Riego.

Además de preocuparse por la mejora de la producción de la empresa, Rafael tenía también gran interés en la mejora del entorno social de sus trabajadores. Gracias a esto, colaborará activamente con el Ateneo Obrero de Turón, proporcionando grandes cantidades de dinero para la compra de libros y, además, ofreciendo la parcela para la construcción de un nuevo y amplio edificio, el actual Atenéu, que se inaugurará en octubre de 1929.

De igual modo, colabora en la realización de diversas obras de mejora del campo de fútbol de La Bárzana. También colabora con otras asociaciones y colectivos del valle como por ejemplo el Orfeón o la Banda Filarmónica. Rafael mandará construir escuelas en pueblos de la zona y trabajará duramente para conseguir que Turón tuviera una sección de la Cruz Roja, objetivo que logrará en el año 1929. Este mecenazgo se extendería también directamente entre sus trabajadores, ya que Rafael otorgará préstamos, donará materiales para obras en las viviendas de los obreros, proporcionará arrendamientos de bajo coste en viviendas de la empresa, etc.

Rafael será galardonado, entre otros muchos títulos, con la Medalla de Oro al Trabajo y con la Medalla de Oro de la Cruz Roja. En el año 1934 se pondrá como objetivo el proyecto de construir un verdadero sanatorio en pleno corazón del Valle Turón. Pero la Revolución de Octubre de 1934 pondrá un brusco final a estos planes, debido a que Rafael será fusilado en el cementerio turonés el 14 de octubre. Contaba solamente con 46 años de edad y tenía muchos planes ideados para su empresa y para el Valle Turón que tanto estimaba.

Tras la Guerra Civil, el Ayuntamiento de Mieres decidió que la arteria principal del valle, a su paso por La Veguina, llevase su nombre en su honor.