Una villa marcada por la industria, un paseo por Mieres del Camín

Mieres del Camín, la capital del concejo, tiene un origen romano oculto en su subsuelo, que alimentó barrios y construcciones ya desde la edad media. La Villa es su núcleo originario, apoyado en el camino que le dio nombre y permitió la circulación de personas, ideas y cultura europeas. Otros barrios se suceden a su orilla, como La Pasera, Requexu, Oñón…, a los que se sumó una expansión alentada por la industria y la minería, que vertebró la hoy calle Manuel Llaneza atravesando la vega en pos de la estación de ferrocarril, al otro lado del río Caudal.
Palacio del Marqués de Camposagrado (Fot. Carlos Salvo - AF Semeya)

Palacio del Marqués de Camposagrado (Fot. Carlos Salvo – AF Semeya)

El palacio del Marqués de Camposagrado, IES Bernaldo de Quirós desde hace medio siglo, es un referente monumental en La Villa. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se evoca su primitiva torre de planta circular en un conjunto totalmente reformado del que destaca su hermoso patio central columnado, su fachada principal con escudo y emblema, pero también los jardines que lo enmarcan. Su magnífica colección de arte acredita una vigorosa vida cultural.

La Casa Consistorial se emplazó en un punto intermedio entre los distintos barrios históricos, equidistancia conciliadora para esta sede de la representación popular que se inauguró en 1862. Diseñada por Lucas María Palacio, fue rápidamente reformada, ganando altura y porte con la decoración del frontón, reloj, campana y veleta que destacan el eje central de su fachada principal, resuelta con arquerías y volcada sobre el camino de Mieres. En su frente encontramos “El Fuerte”, murallón de sillares que sustenta un jardín y define un espacio urbano de encuentro y expansión. Durante la guerra civil fue dotado de un refugio antiaéreo accesible por sus laterales. Esta plaza sigue acogiendo reuniones, manifestaciones y la emblemática “foguera de San Xuan”.

Exterior Casa Duró (Fot.: Carlos Salvo - AF Semeya)

Exterior Casa Duró (Fot.: Carlos Salvo – AF Semeya)

La Casa Duró es una característica casona nobiliaria semi-urbana, ubicada en el barrio de La Villa e inmediata a la histórica capilla del Carmen. Cuenta con antojana cerrada, zaguán, galería fruto de la rehabilitación y un escudo con inscripción que la data en 1689, a iniciativa de Fernando Álvarez-Castañón Argüelles. Posee también la categoría BIC y es de propiedad municipal.

La actual Casa de Cultura Teodoro Cuesta es la cabecera de una red de equipamientos culturales, en la que el auditorio, la sala de exposiciones, la biblioteca y la sala de lectura gozan de una gran actividad. Resulta valiosa su disposición en la que fuera originalmente Escuela de Capataces Mineros, inaugurada en 1884 y diseñada por el ingeniero y profesor catalán Jerónimo Ibrán, cuyo nombre recibió la calle inmediata

 

 

Las plazas de Requexu y La Pasera

Plaza de Requejo - Mieres (Fot. Carlos Salvo - AF Semeya)

Plaza de Requejo (Fot. Carlos Salvo – AF Semeya)

Sería casi un delito visitar Mieres y no sentarse en la plaza de Requexu (plaza San Juan) a tomar una botella de sidra. Es imprescindible que el tiempo se detenga para charlar en buena compañía, en una zona sin tráfico, dominada por el Monumento al Escanciador y arropada por sus vetustas casas de corredor y galería, en cuyos bajos hay diversos establecimientos hosteleros cargados de tradición y buenos productos. La que antaño ocupara el mercado de ganado, se convirtió en lugar de esparcimiento de grandes y pequeños, de conciertos y eventos. Destaca a su vera el comienzo de la senda verde que recupera la trinchera del antiguo ferrocarril de Baltasara. En una cota superior nos encontramos con la silueta de la iglesia parroquial de San Juan Bautista, el patrón, obra de 1926 del arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo y de clara inspiración neobarroca.

De su interior destaca la magnífica decoración del Taller de Arte de Félix Granda Buylla. El solar corresponde al del primitivo y demolido templo románico; sus torres constituyen un hito visual en la ciudad.

Vista frontal Monumento a Teodoro Cuesta

Vista frontal Monumento a Teodoro Cuesta

El magnífico grupo escultórico dedicado a Teodoro Cuesta se debe al ovetense Arturo Sordo y ha encontrado su mejor emplazamiento en la contigua plaza de La Pasera, frente a la casa en la que el escritor, músico y valedor de la lengua asturiana naciera en 1829. Dispuesto sobre un podio con bajorrelieve alusivo a la danza prima, figura sedente don Teodoro, entregado a la meditación y coronado por una guirnalda que sostiene la necesaria musa, Calíope, que remata el conjunto. A un lado y otro, asturianos con el “paxellu o traxe’l país”, metafóricamente adormecidos hasta que el arte del poeta los despierte.

 

 

 

Tras la huella de Fábrica de Mieres

Monumento al minero (Fot: Carlos Salvo - AF Semeya)

Monumento al minero (Fot: Carlos Salvo – AF Semeya)

El nombre de Mieres se asocia a una Fábrica mítica…, y desaparecida, la Fábrica de Mieres. No obstante, la enorme factoría siderúrgica cuyo origen se remonta a la década de 1840, que activó numerosas minas de hulla en estos valles, aún hoy se nos muestra a través de ciertos elementos de interés que siguen constituyendo su legado.

El actual Campus Universitario de Barreo ocupa parte del solar de las que fueran instalaciones de lavado y tratamiento de carbones de la antigua Fábrica de Mieres. Delante del moderno edificio principal del Campus se ubica el Monumento internacional al minero, obra de Miguel Ángel Lombardía de 1996, y en sus inmediaciones se conservan numerosos vestigios industriales, entre los que destacan el pozo Barreo, con su castillete y casa de máquinas, inaugurados en 1941, la antigua central termoeléctrica, hoy ocupada por la Federación Asturiana de la Energía (FAEN), o el magnífico socavón de Mariana.

 

 

 


Fuente principal: Guía turística del concejo de Mieres (Ayuntamiento de Mieres). María Fernanda Fernández Gutiérrez y Roberto Álvarez Espinedo.